Buenatarde: Bajonas, Belleza y Vermut

“Me gustaría que todo el mundo formara parte de esta bajona cuqui en la que vivimos y se acabe tornado en una extrema belleza.”

Buenatarde es un ente cambiante que reboza melodías pop y que usa el vermut a modo de gasolina. Un corazón enorme y un cerebro independiente que prepara  la próxima edición de su álbum debut  titulado “La Extrema Belleza”. Mané López, cabeza del proyecto, es un culo inquieto que ha colaborado en medios como Muzikalia o Hipsterian Circus, ha ejercido como músico de sesión o directo para bandas como Cucudrulu o Hazte Lapón y acabó un máster en producción musical en medio de la pandemia. La cosa no iba a quedarse ahí y decidió meterse en un nuevo sarao, un proyecto musical que comenzó en solitario, ejerciendo de hombre orquesta y escupiendo bases de electrónica lo fi, usando vocoder a tope y generando un shoegaze bien guarro con pedaleras, guitarra y samples llamado Reason Light. Tras algún directo y realizar una extensa gira por el territorio nacional como guitarrista en la gira de despedida de la banda Hazte Lapón, surge en él un interés por las grandes canciones de corte pop y composición más clásica. En solitario autoedita a principios de 2020 una serie de temas (versiones incluidas de Mocedades o Los Planetas), pero es a raíz del verano pandémico  que acaba enganchando a otros músicos y el nombre cambia Buenatarde donde a lo largo del año el proyecto pasa convertirse en un pequeño monstruito cuqui de 5 cabezas. Con el imprescindible vermut y aceitunas que tanto le gusta a Mané, nos cuenta cosas sobre su vida y el esperado lanzamiento de su álbum debut.

Reason Light no dejaba de ser un batiburrillo de ideas donde intentaba abarcar demasiado; en algunas ocasiones acertaba pero en otras me quedaba en tierra de nadie. Buenatarde nació para poner de manifiesto todo lo que aprendí de mis días tocando en Hazte Lapón: quería hacer pop, canciones que pudiera defender únicamente con una guitarra acústica. Dar más importancia a componer y escribir en castellano. Demostrar que puedo hacer canciones.

Manu de Lago Cráter se interesó en mi proyecto desde el principio. Me llamó para proponerme el fichaje y acepté encantado; me parece un sello muy trabajador con el cual creo que podemos llegar a un buen equilibrio. Lo grabamos en Barcelona con Cristian Pallejà y Ferran Resines, productores de gente como Los Lagos de Hinault o Sierra. A nivel de sonido buscamos referencias a la grandeza de Sigur Rós o Beach House. La música que escucho habitualmente.

La vuelta a las salas de conciertos es algo que muchos deseamos con ansia. Poder disfrutar de un espectáculo sin tanta parafernalia pandémica suena aún a utopía. Nos preguntamos qué planes hay para el directo de Buenatarde y cómo ve el panorama durante este año.

Teniendo en cuenta que he jugado todas mis cartas a dedicarme profesionalmente a la música (como productor y como músico de directo), tengo miedo a que por malas gestiones de la administración la vuelta a la vieja normalidad tarde demasiado en llegar. De momento no hay apenas nada a la vista de cara a una gira, pero seguiremos manteniendo la maquinaria en movimiento para hacer alguna presentación cuando el disco llegue al mercado o incluso ir preparando nuevas canciones con los chicos. Mi música es algo más tranquila y sensorial que el de otros artistas, mi directo se presta a ser disfrutado sentado. Aunque sea de esa manera esperamos que se active la cosa. Géneros como el rock o la electrónica de baile parece que tardaremos más en disfrutarlos en su plenitud. Muy triste todo.

Dando un repaso a las letras de Buenatarde, nos traen un aroma a vivencias personales. Sin embargo los títulos de las canciones recuerdan a disciplinas artísticas como el nombre un cuadro o un libro de poesia: “La Bajona Cuqui” o “Sensación de Pertenencia” (primer single de adelanto del disco). No suelen ser títulos convencionales de canciones entre la mayoría de artistas o bandas de la escena independiente nacional. Aprovechamos para ver qué opina al respecto y pedir recomendaciones musicales, cinematográficas o literarias que inspiren sus composiciones.

De momento no he sido capaz de volcar en mis canciones algo que haya leído o visto. Suelo hablar de experiencias personales o de lo que veo en relaciones de amigos. Salvo alguna composición que tiene un componente fantasioso, mis canciones suelen tener nombre y apellido. Muchos títulos son bromas que se me van de las manos pero a las que les tengo cariño. El nombre del proyecto salió de una coña con mi mejor amigo que siempre nos decíamos “se ha quedado una buena tarde”, creando una suerte de complicidad allá donde estuviéramos. “La Bajona Cuqui” fue una suerte de clasificación que hice de un estilo concreto de música que consumo (Daughter, Templeton), música melancólica pero no demoledora, con cierta luz. El título de “La Extrema Belleza” es una declaración de intenciones que nació al decirles a mis amigos que lo que buscaba conseguir en mi nuevo disco era eso mismo, una belleza superlativa. En los títulos de canciones suelo coger alguna frase que canto, pero intento coger algo más o menos llamativo para que resulte fácil de identificar.

A nivel musical me estoy empapando de la discografía de Kate Bush. Estoy investigándola actualmente y me fascina cómo retuerce el pop para hacerlo a su medida. También Phoebe Bridgers es de mis últimas pasiones. Su capacidad para derrumbarte con una canción simple a nivel melódico que acompaña por letras que son narraciones llenas de detalles. Por otro lado, nunca dejo el pop español de hace años para ver estructuras y letras, como las de Family o La Buena Vida. En lo que respecta al cine y a la literatura no consumo de momento demasiado material que vea proclive a ser volcado en una canción; suelo ver cosas para distraerme. Pero quién sabe, quizá me vea inspirado ahora en una comedia romántica adolescente original de Netflix o en una de las novelas de señoras victorianas que me estoy leyendo ahora.

No tenemos mucho más tiempo para continuar la charla, ya que en menos de una hora Mané regresa a Madrid, así que nos despedimos brindando una vez más con Vermut y dejando un par de platitos llenos de huesos de aceitunas, no sin antes desearle mucha suerte con el lanzamiento de su disco y dejarle bien claro que nos morimos de ganas de verle en directo.