The Range “Mercury”

2022 el año que recuperamos el â€œdancing” nos ha regalado una obra perfecta para ello. El productor norteamericano James Hinton aúna en apenas 43 minutos, una amalgama deliciosamente realizada de breakbeat, hip hop, acid house y dream pop. Un disco perfecto para bailar descosido pero también como el de otros clásicos de la electrónica,  una maravilla para disfrutarlo desde casa tranquilamente.

Martes Niebla “Insolación”

La formación sevillana editó a mediados del año su pequeña obra maestra en uno de nuestros sellos favoritos, El Genio Equivocado. Acompañando el lanzamiento venía la desoladora noticia del fallecimiento de Paco Arenas, miembro fundador y guitarrista de la banda. Melodías cristalinas, guitarras ensoñadoras y arreglos preciosistas nos inundan el cerebro con unas canciones que irradian una calidez que nos arropa durante el frío invierno.  

Futurachicapop “pasado presente Futura”

Electro pop melancólico, pero con una producción hecha para la pista de baile. De los que te dan subidón, pero esconden un desconsuelo emocional en sus letras. Así es el debut que nos ha regalado el catalán Sergi Fabregat bajo su alias de Futurachicapop. Una avalancha de sintetizadores pegadizos que nos hacen bailar con los ojos cerrados mientras dejamos escapar una lagrimita por nuestro corazoncito roto.

Escuelas Pías “Manual para cuidar plantas artificiales”

El dúo sevillano Davis Rodríguez y Cristian Bohórquez han ido construyendo con este proyecto un interesante y coherente discurso musical donde el pop electrónico se llena de sonidos dreampop y shoegaze. Con una producción constante desde que debutaran en 2016, su último álbum editado este año, incluye una nueva y excelente colección de 12 canciones de pop impresionista y melancólico que nos enamoró desde su primera escucha.

FKA TWIGS “Caprisongs”

Comenzamos el año con la transformación de la británica Tahliah Debrett, de musa de la electrónica underground y atmosférica en una diva de los sonidos urbanos más contemporáneos y sexuales. Sin perder la elegancia y sensibilidad que siempre la ha acompañado en sus producciones, con esta colección de temas se acerca a la comercialidad de otras divas cargadas de pop, soul y r&b pasado por su peculiar tamiz electrónico.

Charli XCX “Crash”

… y lo volvió a hacer. De nuevo la británica nos regaló una nueva colección de canciones que nos llevan a la pista de baile con himnos de pop electrónicos que se pegan como chicles a la suela de un zapato. Un producción impecable y lustrosa donde se rodea de otras divas pop como la francesa Christine & The Queens o la británica-japonesa Rina Sawayama en una nueva demostración de talento por parte de la señorita XCX. We Love You Charli!!!

Orville Peck “Bronco”

Nuestro queer cowboy favorito volvió este año con gran álbum dentro de las sacas de su caballo para poner la banda sonora perfecta para un road trip por la costa o el desierto. En esta ocasión el Country folk que en su debut “Pony” era oscuro y con una producción menos brillante, se transforma en un álbum cálido y lleno de matices que hacen que sea perfecto para las radiofórmulas norteamericanas especialistas en sonidos country. Ahora solo queda que esos oyentes superen el hecho de que cada historia que nos cuenta Peck cuenta historias de amor o desamor entre personas del mismo sexo.

Muna “Muna”

El trío de Los Ángeles se ha adentrado de lleno en los terrenos del pop más comercial, justo cuando abandonaron una multinacional y se mudaron a un sello independiente, para la edición de un álbum homónimo cargado de grandes canciones. Un disco hecho con la idea de celebrar y empoderar la idea de romper las reglas de como otros te quieren ver. Positividad y buen rollo que nos ha ido llenando durante el año de alegría y nos envió a las calles con ganas de comernos el mundo. Más música así por favor.

Shamir “Heterosexuality”

Desde que conociéramos a este pequeño gran genio con su genial “On The Regular” allá por 2015, no nos ha dejado indiferente con toda la música que ha ido editando a lo largo de estos siete años. Tras pasar por momentos oscuros, que quedaron reflejados en su música, en su octavo álbum vuelve a usar las melodías y los sonidos pop para hablar de su propia versión de la heterosexualidad. Y nos encanta.

Years & Years “Nightcall”

Sin duda el disco hedonista del año. Olly Alexander se lanza de cabeza a la pista de baile y se vuelve literalmente loca entre sonidos disco y house. Una fiesta que no da respiro durante toda la escucha del álbum.  Tras la separación con sus compañeros de banda, y asumiendo el rol de reina absoluta, la etiqueta indie pop desaparece y se transforma en una colección de temazos con mucho maquillaje y purpurina. Brava.

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