El Viaje de Leo

Ilustrador y activista de los derechos de las personas trans y del colectivo LGTBIQ+ en general, Leo Kenai nos cuenta con sus propias palabras el particular viaje que ha recorrido a nivel personal, para llegar hasta ser el hombre que hoy es.

Podría decirse que nací hace unos siete años. Nació esta persona que se llama Leo Kenai y que ahora, empieza a ser real. Al menos a ojos de la ley. No ha sido pan comido esto de crecer y convertirme en quien estoy siendo ahora con todos los impedimentos que la propia sociedad me ha ido poniendo. Pero es algo que no cambiaría por nada del mundo. Todo ese viaje ha sido y es la historia de mi vida. ¿Que si me hubieran dejado elegir antes de nacer habría elegido ser trans? Posiblemente no, porque fácil, lo que es fácil, no es.

Ahora se está planteando una ley trans, que no tiene más intención ni afecta a nadie más, que hacer este camino más cómodo y rápido a las personas trans que vienen detrás. Es muy importante que todo esto salga hacia delante, y va a intentarse por todos los medios, que esto no ocurra, porque, tras años deteniéndonos con la historia de “qué más queréis, si os hemos dado el matrimonio igualitario”, sentirían que pierden poder en nuestras vidas, y eso es lo que les jode. Y por eso, durante todo este tiempo, me he enfocado en hacer lo que más me gusta, crear arte, pero enfocándome en abrir mentes y cerrar bocas. Mis redes sociales están llenas de diseños e ilustraciones reivindicativas donde hablo de las cosas que a cierto tipo de gente le escuece. Desde la transfobia, los cuerpos no normativos, el VIH…Quiero poder dar esos mensajes que me hubiera gustado recibir a mí y que me habrían ayudado a entender mucho mejor las cosas desde un principio. Al final es el altavoz que tengo, y quiero y siento la responsabilidad de usarlo.

En cuanto hacia dónde va mi carrera artística o profesional, estudié bellas artes durante tres años, pero me di cuenta de que no estaba enfocado en la manera en la que a mí me gustaría, así que tras mucho pensar, he decidido tirar por algo mucho más social, donde espero encontrar la manera de seguir haciendo arte y mezclarlo con la integración social. También a nivel personal me encantaría sacar un libro ilustrado y escrito por mí sobre Diversidad enfocado a peques, padres y madres. Y en eso y en seguir produciendo ilustraciones estoy enfocándome ahora, aunque esta pandemia nos está afectando a todes mucho, a mí en concreto, aunque me ha quitado muchos planes y opciones, me ha ayudado a focalizarme y centrarme en mi mismo.

Ahora hablo desde el empoderamiento y, entre muchas comillas, la comodidad que me he auto-posicionado al ir reconstruyéndome, pero sé que nada de esto habría sido posible sin haberme apoyado en mi pequeña familia diversa, que son mis comapañeres trans, entidades como Apoyo Positivo donde he aprendido muchísimo sobre salud sexual, estigmas, VIH… También referentes de películas, series, con cuerpos no normativos con los que he tenido la suerte de compartir fiestas, momentos y debates donde oírlos y reconstruirme, personas como incluso mi hermana, que aun siendo menor que yo desde un primer momento aceptó y naturalizó mi situación.

Anteriormente las cosas no me fueron tan bien, mis padres no lo comprendieron del todo aunque ahora me respetan y sé que me quieren, pero en aquella época, y no hace tanto, me sentí muy rechazado. Luego, considero que tuve suerte y me rodeé de un círculo muy bonito que me ayudó a normalizarme y a aceptar absolutamente todo de mí, a quererme como soy y a hacer de ello una herramienta positiva, en vez de una carga. En el ámbito de las relaciones, y aunque sea un tema muy personal, ahora me abro a hablarlo porque considero que es un tema muy importante en el que tengo que mojarme.

Hablando de mi propia experiencia, hasta hace dos años, tengo ya 23, solo conocía el rechazo por ser trans. Gustarle a alguien o tener feeling, se convertía en algo casi imposible ya que fuera durante una conversación o sacando el tema de que soy un chico trans, automáticamente notaba el rechazo, el asco o el morbo. Sinceramente no sé cuál de esas cosas me hace sentir peor. He tenido que llegar a salir corriendo con los calzoncillos por las rodillas en alguna ocasión. Por lo general, en el colectivo de hombres gays hay un gran culto a lo normativo, al pene. Y eso creo que hay que empezar a cambiarlo, no solo por las personas trans, sino porque genera unas dinámicas y unos estigmas que en 2021 ya son innecesarios.

Y quizá por eso ahora estoy aquí, abriéndome y exponiéndome, volviendo a espacios que nos quitaron pero a los que pertenezco, porque de lo que no se habla, lo que no se ve, no existe. Y nosotres queremos existir. Quizá como mensaje final quiero que todas las personas que puedan leer esto sientan que las cosas pueden ir bien, aunque a veces sea muy difícil. La información es poder. Y mientras más poder tengamos, menos estigmas y más fácil será nuestro camino.