Megane Mercury / Fotos : Sergio Albert / Maquillaje :  Isabel Duque / Asistente :  Fabián Villena

Megane Mercury: La España que nos merecemos.

Megane es muchas cosas. Madrileña de pura cepa, nacida en Móstoles y criada en Leganés, es una de las mejores cosas que le ha podido pasar a la cultura de este país. Racial, no binaria, bisexual y con una boca siempre dispuesta a no ser callada, es capaz diseñar,  fotografiar o cantar sin despeinarse lo más mínimo. El prototipo de persona que necesitamos en la España caduca y rancia en la que vivimos. No nos cabe la menor duda: MEGANE FOR PRESIDENT.

En todas las entrevistas que hemos leído sobre Megane, hay un tema constante que se repite: La falta de igualdad y respeto que hay en este bendito país para cualquier persona que se salga del formato “blanquito que sigue las normas”. Sin pretender convertirse en un líder del activismo, es de agradecer  que no se corte a la hora de hablar con la boca bien abierta sobre estos temas. En el mundo de la moda o la música no suele ser muy habitual dar relevancia a temas sociales, lo que interesa es vender los trapos, los corazones en redes y que hagan streaming de tu última canción, por eso conocer en persona a Megane, después de haber leído un montón de cosas sobre el en otras publicaciones, fue un enorme placer. Puede que el resto del país no lo sepa aún, pero Megane tiene un talento innato en todo lo que hace y centrándonos en su reciente carrera musical, pocos artistas españoles tienen esa capacidad de mutar estilísticamente y salir airoso.

Sus principios fueron compaginando estudios con pequeños trabajos o colaboraciones, diseñando la portada para un disco de alguna amiga, posando como modelo para marcas de ropa o publicaciones de tendencias y realizando sus propias sesiones de fotos. Así metido en mil proyectos le pilló el dichoso 2020. Un año que para muchas personas significaba el tiempo de la consagración, de muchos años persiguiendo algo que por fin llegaba. Una amenaza invisible y el egoísmo político acabaron con todo de un plumazo. Llegaba el momento de la reinvención.

El encierro le sirvió para descubrir otras disciplinas en las que ponerse a trabajar. Porque si algo es Megane, es un culo inquieto que no deja de crear. Así la pesadilla pandémica finalmente le dio el tiempo para quedarse en casa, dejar aparcados la gran mayoría de sus proyectos y meterse de lleno en el mundo de los tutoriales de producción musical. La nueva universidad que es la plataforma de videos, le llevó a marcarse una versión sexualmente muy explícita, de una canción que llevaba arrasando con millones de streaming  en todas las plataformas digitales. Esto le permitió cierta notoriedad y le animó a continuar componiendo más canciones. Amante de la música en general, sin importarle demasiado el estilo con el que se la etiquete, dio sus primeros pasos contando sus devaneos sexuales y la vida en el barrio con ritmos latinos y electrónicos de fondo. Pollas, culos, orgias, drogas, violencia, peleas callejeras, llenaban las letras de sus canciones. Tras diferentes canciones editadas por separado, llega su primer EP, “Fr33 B33f”, un oscuro y crudo trabajo cargado hasta los topes de referencias sexuales y raciales, que con su característica y grave voz junto con una producción exquisita hizo que su música acabara llegando cada vez a más gente. Esto hizo que las principales publicaciones de tendencias nacionales le colocaran entre los más guay del momento. Una negra marica con la boca muy sucia, haciendo auténticos pepinos de perreo es el producto perfecto para sus seguidores en redes.

La definición y encasillamiento no va con Megane. Es por eso el 2021, rompe con todo y da comienzo a una nueva etapa en la que destroza el estereotipo de chique de color que hace música urbana. En su cabeza hay mucha cosas, y en su corazón una herida abierta que sigue doliendo. Su nueva música va a ser la terapia que ayude a acabar con ese sufrimiento y poder pasar página. En definitiva, volver a ser feliz.

Este cambio de estilo musical puede descolocar a todo aquel que se haya aficionado a su música anteriormente, pero es precisamente este giro argumental el que nos parece digno de un genio. Volcando todo sus sentimientos en varias canciones compuestas durante el confinamiento, “Desamor y Pop-Rock para Adolescentes”,  su más reciente trabajo, es un EP de seis temas de puro pop y rock donde nos lleva de viaje por el dolor y la tristeza que supuso una ruptura amorosa.  Deja atrás lo soez para volcarse en algo más elegante. Su fichaje para el sello catalán Snap! Clap! Club, uno de los sellos más interesantes del momento, le proporciona la plataforma perfecta de despegue para este cambio sonoro con el que nos ha sorprendido.

El viaje emocional que supone escuchar sus nuevos temas comienza con una introducción etérea que adelanta de qué va a ir la cosa. Esto nos da paso al rock de garaje de “Basta”, donde la rabia es la protagonista.  En la tercera canción, “31 de Enero”, nos enteramos de todo lo que pasó y sin duda es el tema estrella del EP. Un alegre momento de pop al estilo Punsetes y que perfectamente podría convertirse en un himno festivalero si es que esas cosas volvieran a existir. Tras dos momentos fuertes, llega la calma junto a su amiga Navxja, con un preciosista corte acústico a dos voces. La belleza continua en “Vorágine”, donde la espiral de autodestrucción con drogas y recuerdos del amor pasado se entremezclan con un pop guitarrero de órdago. El final de la historia acaba con la breve balada “Sobre Mi”, transmitiendo con su letra lo que muchas personas pueden sentir cuando se encuentran en una relación tóxica o violenta.  El mensaje que nos regala es que al final se puede salir de ese entorno y que el tiempo nos ayuda a superar las cosas negativas.

Megane no piensa parar. De momento se encuentra presentando sus últimas canciones en directo donde le dejan, y esperamos poder verle muy pronto. Acaba de sacar a la venta un fancine, que en principio solo iba a acompañar de manera limitada la edición en casete del EP, y que titulado “Familia”, nos propone otro viaje cargado de emociones, con recuerdos personales en modo de fotografías antiguas junto a su familia repasando así toda su vida. Además nos confirma en primicia que se viene nueva música y nuevo giro estilístico. De la mano del productor murciano MYUKO y una colaboración con el dúo polaco Catz N´Dogz, próximamente además de emocionarnos nos hará bailar. Solo un pasito más para conquistar aún más al personal. La ascensión a los olimpos está cada vez más cerca.

Nos queda Megane para rato y no podemos estar más contentas. Esperaremos con ganas que se presente a las elecciones para presidente de la nación y acabe con la basura humana que nos gobierna (o eso intenta) en la actualidad.