Quentin Gas: La excelencia en la diferencia

Nacido en el seno de una de las familias gitanas con más solera de Sevilla, desde sus inicios ha estado inmerso en un proceso de investigación y descubrimiento de nuevos sonidos, estilos o etiquetas que le han llevado a ser uno de los músicos más interesantes de este país, pero a la vez de los menos populares. España no es precisamente un país que agradece a sus músicos que crezcan y experimenten a lo largo de su carrera. Se recompensa más a la repetición. Afortunadamente este país es muy diverso y existen feroces defensores de la ruptura de las normas, enarbolando la bandera de lo no establecido. Nos gusta esa mucho más, que las que ondean por los balcones del barrio.

IggyPop, Gorillaz,Frank Ocean, Sen Senra, Radiohead, Tyler The Creator, Led Zeppellin, Massive Attack, Nirvana, Portishead, Jimmi Hendrix, Neil Young…todos estos artistas a priori tan dispares, formarían un pequeño resumen de la vida de Quentin. El topicazo de no pertenecer a una etiqueta o ser inclasificable, se vuelve realidad con este sevillano, residente en Madrid en la actualidad. Vive allí por amor y no por su carrera como podría pensarse de cualquier músico que se muda a la gran capital. Tras varios experimentos sonoros junto a otros músicos, en 2021 se nos presenta en solitario y promete llenar de música nuestros oídos. Ha dejado atrás a compañeros, managers, agencias o sellos, desligándose así de una industria musical obsoleta y compadrera para poder disfrutar de la libertad:

Tras la decepción que supuso el poco interés de mi anterior discográfica en promocionar mi trabajo, aposté por mí mismo y por la libertad creativa. Es un arma de doble filo, porque con un equipo detrás todo tiene un mayor alcance y es más fácil, pero en los tiempos que corren, donde es un lujo disfrutar de ser libre, me apetecía probar con el formato en solitario y tener completa independencia.

El año lo ha empezado con la autoedición de “Nada Ni Nadie”, hace apenas unas semanas. Un trabajo breve, a pesar de sus ocho temas se puede considerar un EP, donde deja a todo el mundo que haya escuchado sus anteriores proyectos con la boca algo más que abierta. Electrónica, trap, soul y mucho pop, llenan unas canciones que suenan contemporáneas, y que a diferencia de sus anteriores proyectos no mira al pasado, sino que lo hace hacia el presente.  Deja momentáneamente el flamenco que tanto le ha servido para hacerse un nombre en la escena, y se olvida de la psicodelia o el rock para meterse de lleno en terrenos electrónicos y de corte más urbano.

Aunque el flamenco siempre formará parte de mi vida y carrera musical, decidí probar cosas que musicalmente me seducían más que el rock clásico al que siempre he recurrido. Hay nueva música increíble que cada día se edita y yo siempre he sido muy de descubrir nuevas peripecias musicales de artistas que empiezan o recuperar  discografías de gente que nunca me ha dado por oír antes. Volver a los clásicos siempre puedes hacerlo, pero el pelotazo que te da cuando descubres  algo realmente bueno no es comparable a la sensación de tedio que provoca oírla misma canción una y otra vez.

En poco más de 20 minutos Quentin nos propone una excursión por sonidos de rabiosa actualidad, con la ayuda en los mandos del joven productor sevillano Enzo Leep y del finlandés Tero Heikkinen . Una breve introducción titulada “Demo” abre el disco y nos da paso a “Hype”, una balada con mucho flow sobre lo efímero, y que en boca de algún madrileño de moda se hubiera convertido en un número uno, con una producción exquisita y unas cuerdas emocionantes. Un toque sutil de drum n bass nos eleva del sofá en “Tyler”, dedicada al genio queer californiano. “Ya no estoy por ti”, nos empapa de un neo soul elegante con guitarras distorsionadas. En “After” que podría ser perfectamente un tema producido por Kaytranada, ofrece un leve toque de disco que nos hace contonear y nos deja “Llorando en el after”. Comenzando con el grito de guerra de los MC5 en directo “Buyaca” nos lanza sin avisar unas bases de chill and bass que bien podrían encajar en un disco de Toro y Moi, y que ejerce como intervalo instrumental para alcanzar el climax perfecto, con una  versión trap – pop del clásico de Junco, “Hola Mi Amor”, donde una cuidada atmosfera etérea y el vocoder son los grandes protagonistas. Una dulce balada “(No) Estoy Bien” cierra el pequeño viaje por la actualidad musical de estos últimos años.

Un trabajo que podría ser la perfecta banda sonora para cualquiera de las series para adolescentes con las que nos bombardean ciertas plataformas digitales en la actualidad. Señores que deciden que suena en esas series, pónganse las pilas.

Quentin nos ha prometido mucha más música durante el resto del año. En manera de píldoras irá sacando nuevas canciones.

La madurez me ha llevado a ser más de canciones sueltas, que de carreras completas de artistas. No me considero fan de nadie al 100%. El concepto de trabajar en un álbum completo no lo veo ahora mismo, así que iré sacando nuevos temas sin quedarme con un estilo musical concretamente.

También se espera que nos llegue alguna que otra colaboración y hasta ofrecerá algún concierto en directo presentando su nuevo formato. De momento su único concierto confirmado será el próximo 6 de Agosto en su Sevilla natal, abriendo para los gallegos Novedades Carminha en el Centro de Arte Contemporáneo de la capital hispalense. Sinceramente esperamos que haya muchos más directos y que os aproximéis a la mezcolanza de Quentin Gas con la mente abierta disfrutando de la música sin más.