Yeyo: El Hombre Mega

Todo un hombre del Renacimiento en pleno siglo 21. Yeyo, hijo de la cantante Amparo Sánchez, lleva en el mundo de la farandula desde la más tierna edad y ofrece su versatibilidad a cualquier propuesta cultural que se le presente.

El hombre del Renacimiento aspiraba a gozar ampliamente de la vida presente y reclamaba la absoluta libertad de la razón para buscar la verdad y el mejor conocimiento de sí mismo y de la naturaleza. Sintió curiosidad por todo y a todo le aplicó la razón. Eran personas que vivían la vida con intensidad, practicaban la libertad de pensamiento y el respeto a los demás y practicaban diversas disciplinas haciéndolas suyas.  El Renacimiento llegó tras una de las épocas más oscuras de las historia, las artes y la cultura florecieron y se dejaron atrás costumbres horribles.

Yeyo Guglieri, es un ejemplo vivo de esos hombres inquietos culturalmente del Renacimiento y teniendo en cuenta los tiempos oscuros en los que estamos viviendo últimamente para la cultura, nos genera esperanza que esta pequeña Edad Media en la que estamos metidos haya personas como el para que la cosa no decaiga.

La historia y trayectoria de Yeyo da para hacer algunas temporadas de una serie, ya que ha vivido una vida intensa ya que ha estado toda su vida rodeado de gente con mucho arte y creativas. Nacido en Granada en mitad de los 80 y en un entorno familiar de artistas, su madre es Amparo Sánchez, más conocida como Amparanoia, desde pequeño la cultura le envolvió de personas que le iban educando a respetar al prójimo y disfrutar de la libertad de ser tú mismo. El listado de disciplinas artísticas o laborales en el que Yeyo ha estado o sigue estando involucrado, nos daría para un buen par de folios llenos hasta los bordes. Así que nos quedaremos con solo unas pocas por no extendernos demasiado.

Yeyo ha dividido su corazón entre las tres ciudades que le han visto crecer y evolucionar, Granada, Barcelona y Madrid. En ellas ha ido desarrollando su carrera, que como he dejado claro desde el principio abarca casi de todo. Su particular nombre no es el que aparece en su DNI y según nos contó vía telefónica su apellido lo tomó prestado de una agente con la que trabajó al principio de su carrera y a la que guarda especial cariño. Yeyo ha participado en videoclips de Rosario o Soraya y ha colaborado con diseñadores de moda como Raúl Galarreta, pero es su trabajo en el sello discográfico Mamita Records el que le ocupa más tiempo. Desde la creación del mismo en 2004 realiza labores de marketing, producción y administración en este sello, que da cabida a artistas de diversos géneros y que ha publicado  los últimos trabajos de Amparanoia, de artistas sudamericanos como Abuela Margarita o Sara Curruchich, el flamenco de Juan Pinilla y el hip hop emotivo de Yonse.

Hablando con Yeyo, nos confesó que ama su trabajo en el sello pero lo que realmente le apasiona es su carrera como dj. Tras varios proyectos musicales donde publicó canciones, editó videoclips y actuó en directo por medio país, hace unos años el azar quiso que Yeyo entrara en el mundo del entretenimiento y diversión de lleno. Una noche por Madrid con su gran amigo Salva Muste, director de videoclips y fotógrafo, se les vino la oportunidad de pinchar en una súper conocida fiesta y resultó que acabó siendo la noche que más entradas vendieron.

Esto hizo que mucha gente disfrutara de su sesión y el efecto “bola de nieve” a partir de esa noche le ha convertido en uno de los djs más solicitados para fiestas y eventos, ya sea en solitario o junto a Muste como el dúo The Pop Kids, llamados así por el temazo de los maravillosos Pet Shop Boys.  Pinchadas en los mejores clubs (Apolo, La Riviera…) y residente de las fiestas Ultrapop llenaron su agenda hasta la llegada del fin del mundo como lo conocíamos: La Pandemia vino a joderlo todo.

Como a todo el mundo la crisis sanitaria ha afectado de manera importante a su vida. El ritmo frenético de viajes, actuaciones y proyectos se pararon de golpe y sin airbag. El golpe fue brutal. Durante el año maldito, Yeyo volvió a Granada y dejó Madrid por razones obvias de cercanía con la familia, se enfocó en el trabajo con el sello y disfrutó con más calma de las cosas sencillas que nos ofrece la vida. Eso no quita que las ganas por volver a poner música para una gran masa de gente sudada y bailando sean infinitas. Soñando con volver a recuperar su vida anterior, el nuevo año lo ha empezado a medio camino entre Madrid y Granada con varios proyectos personales y relacionados con el sello mientras espera que llegue esa famosa vuelta a lo que considerábamos como normal. Entra los planes de Yeyo nunca ha estado el de quedarse quieto, a un torbellino como él no le para ni una pandemia ni nadie. Así entre sus últimas movidas está la reactivación de un viejo espacio en desuso (nos suena eso de espacios maravillosos desaprovechados en esta comunidad) en Granada para reconvertirlo en un necesario centro cultural para la ciudad y que está encabezado por su madre y otras personas relacionadas con la cultura de la granadina. Le deseamos toda la suerte del mundo y esperamos con ansiedad el poder bailar pronto con sus temas. Como una vez en mis momentos más oscuros un buen amigo me dijo, “Eddie, tras la oscuridad de la Edad media, llegó la época más maravillosa y de más explosión cultural en la historia, El Renacimiento. Pues parece que hemos encontrado al hombre perfecto para que nos lleve hacia ese nuevo periodo: Yeyo, el hombre mega.